Un balance detallado de la situación económica y financiera del país, subrayando los esfuerzos de su administración para recuperar la estabilidad fiscal, fortalecer la recaudación y restituir la reputación internacional de Panamá, presentó el presidente de la República, José Raúl Mulino, durante su discurso en la inauguración de la segunda legislatura del segundo período de sesiones de la Asamblea Nacional, presentó
El Mandatario recordó que entre diciembre de 2019 y diciembre de 2024 la deuda pública creció en 22.718 millones de dólares, un aumento del 73 %, alcanzando los 53.737 millones, sin que se ejecutaran obras que justificaran ese endeudamiento. A ello se sumó el pago de más de 800 millones de dólares en cuentas vencidas heredadas de administraciones anteriores, lo que elevó significativamente el costo del financiamiento del Estado.
Recuperación de la confianza y calificación crediticia
Mulino explicó que este escenario puso en riesgo la calificación crediticia del país y encareció el acceso al crédito tanto para el sector público como para el privado. No obstante, destacó que el Gobierno logró reducir el déficit del sector público no financiero de 7.35 % del PIB en 2024 a una meta de 4 %, esfuerzo que fue reconocido por las calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s, las cuales mantuvieron el grado de inversión de Panamá.
Asimismo, informó que el riesgo país se redujo a 153 puntos base, un 54 % menos que el año anterior, gracias a la recuperación de la confianza de los mercados internacionales. A esto se sumó una gestión anticipada de financiamiento por 587 millones de dólares, que permitió cubrir obligaciones previstas para 2026.
Trabajo de la DGI y Lotería Fiscal
El Presidente resaltó el fortalecimiento de la Dirección General de Ingresos (DGI) del Ministerio de Economía y Finanzas como un pilar clave de la consolidación fiscal. Al cierre de octubre de 2025, los ingresos tributarios alcanzaron 5.059 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 15 %, muy por encima del crecimiento económico.
Este resultado, explicó, es producto de la modernización de los procesos de fiscalización, el aumento de inspecciones y la implementación de la Lotería Fiscal, que incentivó la cultura de solicitar factura. Gracias a esta medida, la recaudación mensual pasó de un promedio de 69 millones a 93 millones de dólares solo en octubre.
Crecimiento económico y proyecciones
Indicó que Panamá crecerá alrededor del 4 %, por encima del promedio de América Latina, estimado en 2.4 %, y que la inflación se mantendrá baja, por debajo del 1 %, preservando el poder adquisitivo de los hogares. Destacó además el crecimiento de sectores como transporte, almacenamiento y comunicaciones, impulsados por el Canal de Panamá operando a plena capacidad, así como el buen desempeño del sector financiero y de hoteles y restaurantes.
Salida de listas y reputación internacional
El Mandatario subrayó que una prioridad de su gestión ha sido restituir la reputación internacional de Panamá, afectada por listas discriminatorias que encarecen el crédito y ahuyentan inversiones. Como resultado de gestiones diplomáticas de alto nivel, Panamá salió de la lista de jurisdicciones de alto riesgo en materia de blanqueo de capitales y financiamiento del terrorismo.
Indicó que aún queda una lista pendiente, pero aseguró que el país está haciendo el trabajo necesario para salir de ella en 2026. En ese contexto, agradeció la disposición del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, para retirar a Panamá de la lista de ese país y eliminar las medidas de retorsión, así como la voluntad expresada por el Gobierno de Brasil para hacer lo propio.
Disciplina fiscal y visión de largo plazo
Destacó que el Presupuesto General del Estado 2026, aprobado por la Asamblea Nacional por 34.901 millones de dólares, registra por primera vez en más de doce años un superávit primario, lo que significa no recurrir a nueva deuda para el pago de intereses. Este presupuesto incluye un plan de inversiones por 11.188 millones de dólares, orientado a elevar la productividad y mejorar la calidad de vida de la población.
El Presidente afirmó que Panamá no solo está creciendo, sino saneando su economía, sentando las bases de un desarrollo sostenible y equitativo, con una visión de largo plazo que ponga fin a prácticas que han afectado históricamente a las finanzas públicas del país.
“Iniciemos este año con renovadas esperanzas, porque lo mejor está por venir y pronto”, concluyó el Presidente de la República.