Sector privado e integración global claves del crecimiento económico de Panamá

    El 80% del Producto Interno Bruto (PIB) de Panamá es generado por el sector privado, tanto por inversión local como extranjera, lo que, en última instancia, se traduce en confianza desde la perspectiva del sector público. Así lo manifestó el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Felipe Chapman, durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2025.

    Chapman destacó que, en los últimos 35 años, Panamá ha sido una historia fascinante de éxito, logrando ubicarse entre los tres países con el PIB per cápita nominal más alto de América Latina, junto con Chile y Uruguay. Dependiendo del momento en que se haga la medición, Panamá ha ocupado incluso el primer lugar. Si se ajusta el cálculo por paridad de poder adquisitivo, el país ha alcanzado en múltiples ocasiones la primera posición en la región.

    Resaltó que Panamá ha reducido significativamente la brecha socioeconómica. No obstante, para disminuir la pobreza, mejorar la distribución del ingreso y reducir la inequidad, es fundamental un crecimiento económico sostenido. Este crecimiento debe ir de la mano con políticas públicas que permitan una asignación eficiente de los recursos escasos hacia sectores productivos que no solo generen empleo, sino que ofrezcan mejores remuneraciones, promoviendo así la movilidad social y sacando a más familias de la pobreza.

    El Ministro recalcó que Panamá ha logrado avances significativos en la reducción de la pobreza total y extrema, así como en la disminución de la desigualdad. Sin embargo, aún queda mucho por hacer.

    En cuanto a la pandemia, explicó que, en el caso de Panamá, al igual que en otros países, la política económica quedó subordinada a las decisiones del Ministerio de Salud, en lugar de ser liderada por el Ministerio de Economía y Finanzas o la Presidencia de la República. Esto provocó una contracción sin precedentes en el PIB, con una caída superior al 17% en términos reales y al 20% en términos nominales, la más pronunciada en la historia republicana. Ante el desplome de los ingresos tributarios debido a la paralización de la actividad privada, el Gobierno de entonces incrementó drásticamente el gasto público, financiándolo con deuda. Los números no mienten.

    “Quedó en evidencia que, sin importar cuánto gaste un Gobierno, en el caso panameño, nunca podrá sustituir la actividad del sector privado. Esta realidad se ha manifestado de manera contundente y tangible”. dijo.

    Explicó que al repasar la historia económica del país, se identifican hitos clave que han generado señales de mercado positivas. En 2006, la decisión democrática de ampliar el Canal de Panamá tuvo un impacto económico significativo. Incluso antes de que se colocara la primera palada de la expansión, la confianza del consumidor y del inversionista, tanto local como extranjero, se fortaleció.

    Esto demuestra la importancia de enviar señales de mercado claras, como las que esta administración busca generar para fomentar la inversión y la confianza, sustentadas en la transparencia. dijo. “Como he mencionado antes, la transparencia es un buen negocio. Tras 35 años en el sector privado, puedo dar fe de que en el sector público su relevancia es aún mayor”, añadió.

    Para Panamá, es fundamental mantenerse plenamente integrado en el escenario global y estar interconectado comercialmente con los mercados de capitales y financieros. En este sentido, la participación en foros y organismos internacionales es clave para facilitar estas conexiones, explicó el Ministro.

    Resaltó que el ingreso al Mercosur representa un primer paso desde una perspectiva geopolítica y diplomática, abriendo nuevas oportunidades económicas y comerciales. De igual manera, alianzas como la Alianza del Pacífico o acuerdos con países democráticos en Asia pueden fortalecer aún más la posición de Panamá en el comercio internacional.

    Finalmente, Chapman destacó las ventajas comparativas y competitivas del país, entre ellas su posición geográfica estratégica, su plataforma logística, la fortaleza del sector servicios, su conectividad y sus capacidades de comunicación, elementos que consolidan a Panamá como un centro clave para la inversión y el desarrollo económico en la región.