La reestructuración dinámica del Presupuesto de la Nación permite hacer frente a las dos grandes prioridades del Gobierno Nacional, atender la situación sanitaria provocada por el coronavirus y ejecutar el plan de emergencia y de asistencia social Panamá Solidario.

La modificación del presupuesto, que ha ascendido a B/.2,000 millones, implicó reducciones en instituciones públicas de B/.500 millones en gastos de funcionamientos y de B/.1,500 millones de ajustes a las inversiones públicas.

Los ajustes más importantes a los gastos de funcionamiento están asociados con el congelamiento de más de 10 mil vacantes y las disminuciones en los gastos de viáticos, transporte, publicidad, combustibles, consultorías y contratación de servicios, entre otros. Los ajustes a las inversiones, por su parte, se realizaron en  proyectos que no habían iniciado su ejecución, al momento de aprobarse la resolución de gabinete No. 17 del 24 de marzo de 2020.

Todas las entidades públicas que forman parte del Gobierno Central, las instituciones descentralizadas, las empresas públicas (excluye a Empresa Nacional de Autopista) y los Intermediarios Financieros (excluye Banco Nacional de Panamá y Caja de Ahorro) fueron consideradas en la reestructuración del Presupuesto de la Nación para la vigencia fiscal de 2020.

Las entidades que forman parte del Gobierno Central tuvieron un ajuste en sus presupuestos por la suma de B/.876.4 millones, las instituciones descentralizadas B/.388.8 millones, las empresas públicas B/.716.3 millones y los intermediarios financieros B/.18.5 millones.

Caída de los ingresos

La administración y reestructuración dinámica del Presupuesto de la Nación se complica debido a la caída de los ingresos corrientes del gobierno central.

En los meses de marzo y abril del 2020, los ingresos del Gobierno Central cayeron B/.562.7 millones, con respecto a la programación presupuestaria, por los impactos adversos del COVID-19. Para estos dos meses se tenía programado recaudar B/.1,244.1 millones y se obtuvieron B/.681.5 millones, afectándose 45.2% adversamente la recaudación de los ingresos planificados, y se espera una continuación del comportamiento adverso de los ingresos corrientes recaudados con relación a lo presupuestado.