La agencia calificadora Fitch Ratings mantuvo el Grado de Inversión y la calificación BBB de Panamá en su última evaluación realizada, y revisó la perspectiva de estable a negativa. 

La calificación de Fitch Ratings está respaldada en el desempeño macroeconómico sólido y estable de Panamá, el incremento sostenido del ingreso per cápita, su posición geográfica y los activos estratégicos del país, como el Canal de Panamá.

De acuerdo con Fitch Ratings, los niveles de Deuda Pública respecto al Producto Interno Bruto (Deuda/PIB) se mantienen por debajo de la mediana de los países con igual calificación que Panamá (BBB). 

Con relación a la modificación de los límites del déficit establecidos en la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, Fitch Ratings espera que el déficit fiscal disminuya gradualmente a 2.75% del PIB en el 2020 y 2.5% en el 2021, hasta llegar a 2.0% en el 2022, en línea con la estrategia de consolidación fiscal establecida por el Gobierno Nacional.

«Sumado a lo anterior, Fitch Ratings resaltó las fortalezas de Panamá, como la baja inflación y la fuerte entrada de Inversión Directa Extranjera al país, estimada en 8.5% del PIB. Para el 2020, la empresa calificadora de riesgo proyecta un crecimiento del PIB de 4.0%, respaldado por las operaciones de la mina de cobre y la inversión tanto pública como privada», destacó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Según Fitch Ratings, el cambio de la perspectiva de estable a negativa obedece al aumento de la deuda, producto de las cuentas y obligaciones por pagar que acumuló la administración anterior. El crecimiento económico más lento también fue considerado por la empresa calificadora. 

Sobre este punto, el MEF destacó que el Gobierno Nacional, al tomar posesión, estableció una estrategia para hacerle frente a los atrasos en el pago de los proveedores y otras obligaciones en el 2019 y así reactivar la economía. 

Adicionalmente, el MEF precisó que en el segundo semestre del 2019, el Gobierno Nacional canceló obligaciones por pagar que se habían acumulado hasta el año 2018 por aproximadamente B/.1,400 millones. 

«Este monto involucró pagos pendientes del Gobierno con los proveedores, productores nacionales, educadores y el interés preferencial a los bancos, entre otros. En el segundo semestre de 2019, el Gobierno Nacional también canceló cuentas por pagar acumuladas a la Caja del Seguro Social por un monto de B/.421.4 millones», recalcó el MEF.