La Dirección General de Ingresos (DGI) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), participó en la feria “Tercer Año de Gestión”, organizada por la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá (UP), en la que presentó los alcances de la Ley 37 de junio de 2018 por el cual se deducen los impuestos de la renta sobre los gastos escolares que beneficia a padres de familia cuyos hijos cursan estudios superiores.

Funcionarios de la DGI atendieron las consultas de estudiantes y facultativos sobre la aplicación de dicha norma en su fase superior que beneficia a los estudiantes de hasta 23 años, en la que los gastos deducibles solo se podrán aplicar a las matrículas, horas créditos y el monto máximo de gastos  por la suma de 3,600 balboas por dependiente.

La entidad compartió toda la información tributaria que se requiera para el pago de impuestos, orientación a profesores, estudiantes y funcionarios de esta casa de estudios, sobre los distintos aspectos de manejo que realiza la DGI, en materia de recaudación fiscal para el beneficio del desarrollo y crecimiento de  la  economía.

Recientemente,  la DGI realizó un seminario dirigido a representantes de los colegios privados del país y afiliados a la Unión Nacional de Centros Particulares (UNCEP) con el objetivo de ampliar sus conocimientos de la implementación de la Ley 37 de junio de 2018, sobre la deducibilidad de los gastos escolares.

La primera fase de la norma contempla reducir los impuestos a los padres que tengan niños en la etapa preescolar, en los seis años de primaria, tres años de básica general y una segunda fase que corresponde a la educación media. La educación superior cuyo alcance es para estudiantes de hasta 23 años, los gastos deducibles solo se podrán aplicar a las matrículas y créditos y la deducibilidad tiene un máximo de hasta 3,600 balboas por acudiente, destacó Vicente Velarde especialista de la DGI.

El beneficio de esta Ley depende del ahorro en la que el padre de familia  incurra como persona natural. Si los salarios devengados son menores a los 50 mil balboas anuales, se entra en una escala de impuestos de hasta un 15% lo que representa una reducción de 540 balboas, en tanto que 3,600 balboas, representa el tope de gastos que se puede declarar y el máximo deducible será de 590 para esa escala de impuesto.

La regulación establece que, si los acudidos generan más de los 50 mil balboas, se ubican en el rango de 25% en impuesto, lo que representa un ahorro máximo de hasta 900 balboas retornables por estudiante y si se trata de estudiantes con grado de discapacidad que se pueda probar, no hay límites en lo que se pueda deducir. Si se gasta unos 10 mil balboas en cualquiera de las etapas de la educación, las deducciones pueden llegar hasta el 100%, subrayó Velarde.