El equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI) que visitó Panamá, reiteró que el país permanece entre las economías más dinámicas de América Latina, siendo sólidos los aspectos fundamentales de la economía panameña, por lo que se espera su recuperación y el próximo año alcance un crecimiento potencial de 5.5 por ciento, con una inflación que se aproximará al 2 por ciento en el mediano plazo.

Las conclusiones preliminares se producen al concluir la visita por invitación del Gobierno de Panamá y que atendió el ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, puntualizan que el sistema bancario sigue bien capitalizado y con liquidez suficiente, con un bajo índice de cartera vencida; que la posición externa se seguirá fortaleciendo en el mediano plazo; además, la balanza de riesgos a futuro se inclina hacia abajo, a causa del temor de que aumente el proteccionismo comercial, el debilitamiento de la economía global y la potencial presión en las relaciones de los bancos corresponsales.

Los datos más recientes apuntan al debilitamiento en los sectores de construcción y servicios, y a una recuperación pausada, lo que los ha llevado a revisar a la baja su proyección de crecimiento para 2019 a 5 por ciento, en comparación con el 6 por ciento que se había estimado durante la visita al país realizada el pasado febrero.

Igualmente indican que la caída en los ingresos fiscales y una aceleración en la implementación del gasto presupuestal, conducirá a un déficit fiscal que en la primera mitad del año se contabiliza por encima del límite de 2 por ciento del PIB, establecido para todo el año en la regla fiscal. A lo que debemos incluir la acumulación de grandes sumas de pagos retrasados a proveedores y bancos que necesitan saldarse.

Como fue anunciado por las autoridades del MEF, de no contar con medidas correctivas, el déficit fiscal podría llegar al 4 por ciento del PIB en 2019, por lo que señalan en su informe de misión, las autoridades están comprometidas a tomar las medidas correctivas necesarias,  y esperan reducir el déficit fiscal en más del 2 por ciento del PIB en los próximos dos años, lo que les permitirá cumplir para 2021 con el límite de déficit de 1.75 por ciento del PIB que señala la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.

La misión del FMI reconoce los avances en la integridad financiera, incluyendo el reconocimiento de la evasión fiscal como delito determinante al blanqueo de capitales, pero indica que debe fortalecer más el marco regulatorio y necesita demostrar su efectividad, pero que exista el compromiso de implementar las recomendaciones del plan de acción acordado con el GAFI y así salir de su lista tan pronto como sea posible.

Las autoridades, asegura el Informe, están plenamente comprometidas a implementar las recomendaciones del plan de acción acordado con el GAFI y tienen el objetivo de salir de esta lista tan pronto como sea posible. Será fundamental realizar esfuerzos sostenidos para mejorar el marco regulatorio contra el blanqueo de capitales y la transparencia fiscal para fortalecer la posición de Panamá como centro financiero regional.

El informe de la Misión del FMI recomienda: realizar esfuerzos sostenidos para mejorar el marco regulatorio contra el blanqueo de capitales y la transparencia fiscal para fortalecer la posición de Panamá como centro financiero regional; sostener el crecimiento incluyente en el mediano plazo que refuercen la agenda de reformas estructurales, en temas de educación, seguridad social y servicios públicos de salud; mejorar las recaudaciones; contar con controles más estrictos de gasto gubernamental para mejorar la gestión macroeconómica; crear el espacio fiscal necesario para cubrir el costo de las reformas futuras y fortalecer la disciplina fiscal; y mejorar el marco estadístico para facilitar la toma de decisiones económicas sólidas en todos los niveles del gobierno.