Para crear las mejores condiciones macrofiscal posibles, atraer inversiones privadas y que las finanzas públicas transiten, con la mayor disciplina y orden posible, se aprobó en tercer debate la ley que eleva el tope máximo de déficit para la vigencia 2019 a 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y disminuirlo al 2% del PIB a partir del año 2022.

Con la presencia en el pleno de la Asamblea Nacional de Diputados, el ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, y el viceministro de Finanzas, Jorge Almengor, se dio este último debate que se une a las acciones de ahorro para financiar las nuevas inversiones de manera sostenida y de disciplina en las finanzas públicas.

La decisión de aumentar el déficit fiscal surge de las consideraciones a las que llegó el Gobierno Nacional, ya que recortar los gastos para alcanzar el déficit permitido por la actual Ley de Responsabilidad Social Fiscal podría afectar adversamente la frágil recuperación de la economía del país.

Además de existir un ambiente económico de desaceleración de las economías desarrolladas, por lo que es conveniente establecer nuevas metas fiscales que al mismo tiempo permitan enfrentar los retos del crecimiento económico y social futuros, sustentables en el corto y mediano plazo, destacaron las máximas autoridades del MEF.